Eterno Femenino: En Busca de la Mujer DESPIERTA
Los
10 Arquetipos de la diosa contemporánea: El concepto de la Mujer
“Shakti” es la plena floración de los aspectos de la Diosa. Ella es la
chamana moderna que trabaja por el realineamiento con la Naturaleza.La Sacerdotisa que busca la conexión perdida con la ley natural, con el poder de SER con su
propia mente un calíz sagrado de transformaciones. Ella ha recuperado
su poder de adentro y ha aprendido en la práctica que no es el ser débil
que creía. Ha logrado pasar a través de las mallas de sus conflictos
afectivos, porque ha entendido que lo importante es cambiar las
ilusiones por la realidad, y modelar la realidad según sus propias
potencialidades.
En lugar de empecinarse en una lucha solitaria por dejar de sufrir, probando mil terapias y consolaciones es ya reconectada con todo lo viviente en actitud de sanadora. Esta convencida que lo Sagrado Femenino puede aportar ahora las cualidades y valores que falta al mundo para equilibrarse. El mundo me necesita, pero no como elemento pasivo e paciente eternamente disconforme, sino como factor de sanación. El estudio de la Diosa y sus aspectos nos sirve para rever el lugar que ocupamos en el mundo y definir nuestra parte en la tarea de devolverlo al orden natural. La clave acá es la autoestima. Merlín Stone hace más de 20 años ya preguntaba: Como habría sido la vida para las mujeres en una sociedad que venerara una Creadora sabia y valerosa? Lo que se espera ahora de nosotras es que cobremos conciencia de nuestras potencialidades y nos dediquemos en ponerlas apasionadamente en práctica. Conocés la cualidad esencial de la diosa qué hay en vos?? I. LA CREADORA
El arquetipo de la Creadora
está por en cima de todos los demás modelos, por en cima de las demás y
abarca todas. La deidad femenina de vida y de muerte (da la vida y la
reabsorbe) “Una mujer no puede ser plenamente ella misma cuando sus
roles están circunscriptos, cuando no es libre de ser fuerte e creativa
ni de controlar su propio cuerpo y su sexualidad ni de ser líder y
estar en contacto con el poder interior. La mujer primordial fue una vez
en la pré-historia creadora de cultura: domar el fuego para dar calor y
transformar los alimentos, Convertir la tierra en material maleable
para su vajilla .ordenar los días en calendarios de hueso para marcar el
paso de las gestaciones y la menstruación; domesticar los animales y
plantar para alimentar sus hijos y curarlos.
a) ¿Que presiones preciso aliviaren mi vida? ¿Donde siento mis fuerzas reprimidas?
b) ¿Que aspectos míos gustaría ver florecer? c) ¿Que ideas o puntos de vista querría expresar y no me atrevo?
“La rutina es la más eficaz represión de la creadora”
II. LA ENERGIZADORA
Nos
trae la dicha del éxtasis. ”Tras miliares de años de cultura basada en
códigos fijos y esquemas rutinarios, nos hemos olvidado el gozo que
produce la libertad. Lo más terrible de nuestra civilización es que nos
hemos olvidado de danzar. Es decir de participar con el cuerpo y alma en
ese movimiento armonizado y con el propósito, cuya coreografía nos
entrelaza a todos en la gran red de la creación. Nosotras mujeres
tuvimos que movernos al compás de ritmos impuestos. La energizadora
busca abrir camino a través de nuestra coraza cultural que tanto nos
tiene desafiado.
a) ¿Que puede hacer por la humanidad y por el mundo una mujer energizada?
b) ¿Que cambios produciría en la relación entre los sexos que la mujer no fuera dependiente y Pasiva? c) ¿Cuales son realmente los obstáculos que impiden que las mujeres actúen libremente en lo personal y en lo colectivo?
III. LA LIMITADORA
Solo
asumiendo La Limitadora con la moderación inteligente que ella nos
propone, podrá la humanidad salvar la crisis que su propia negligencia
ha provocado. Solo adoptando una mirada clara podremos ver los problemas
y atinar con soluciones para ellos. El arquetipo pide una actitud
insobornable de auto aprecio. Si no nos apreciamos, si no apreciamos los
valores verdaderos, nunca nos daremos permiso para actuar.
a)
Reconociendo mis limites; ¿entre que limites nos movemos?¿Que porción de
la realidad experimentamos y exploramos en la práctica?
b) Respecto mis ritmos biológicos (4 etapas de la luna) ¿Vivo el ciclo de renovación!? .
IV. LA PROTECTORA
Artemisia
o Diana es su arquetipo poderoso. Ella nos hace dispuestas a
denunciar sin miedo (surge de mitos universales de la Osa Mayor) A Osa
animal feroz y tierno al mismo tiempo. Protector por excelencia. Los
partos que protege son también los del alma; los bosques que patrulla en
modo Protector son los de nuestra psique, a fin de conservar intacto
nuestro territorio.
Ciertos aspectos enjaulados de la naturaleza femenina. Aspectos vírgenes, necesitados de territorios abiertos, capaces de hacer contacto con nuestras fuentes inconscientes. Durante demasiado tiempo las mujeres aceptamos el papel de espectadoras, canalizando nuestra energía de signo femenino (sinergia) hacia estados de apatía, insatisfacción o depresión. ¿Que hacer si una cree que no es capaz de nada? ¿Como llegar a la acción si una se cree débil e necesitada de sostén? Estas creencias no fueron buenas para nadie, ni para mujeres ni para los hombres.
a) ¿Que me impide de crecer e declararme adulta?
b) ¿Que factores personales o sociales no me dejan asumir mi poder? c) ¿Donde está estancada mi energía creadora? d) ¿Puedo crear cuando quiera un espacio mental protegido? e) ¿Sé decir no a las exigencias indebidas del otro? f) ¿Como protegerme – plano físico, psíquico y mental?
V. LA INICIADORA
Con la iniciadora nos llega el momento de profundizar. ¿Que hacer con nuestra energía, como encausarla?
Ir hacia dentro es la única respuesta .Dejar por un momento de colocar toda nuestra atención consciente en el entorno y saber quienes somos realmente y cual la tarea personal y intransferible con la cual hemos de hacer nuestro aporte para bien de todos. La Iniciadora es la presencia arquetípica que dentro de nosotras puede ayudarnos a encontrar pistas, interpretar señales, descifrar enigmas e ir desenrollando el hilo conductor de nuestro mito personal. Lo que hay que descubrir es nuestra propia identidad o núcleo de nuestro ser total de donde surgen las líneas conductoras de toda nuestra vida. Eran llamados antiguamente los Misterios del Caldero y la Caverna, los espacios cóncavos nutricios donde podemos ovillarnos para volver a nacer, y solo entrando en ellos podremos encontrar a nosotras mismas. En los pueblos antiguos los ritos de pasaje hacia ese trabajo. Es ella que nos ayuda a renacer en un yo mas maduro.
a) ¿Con que personaje de la historia o ficción me siento más identificada?
b) ¿Que me parece que está desciendo sobre mi verdadera identidad? c) ¿Cual es el objetivo principal de mi vida hasta ahora?
La presencia de la Diosa se manifiesta de adentro hacia fuera desde ese núcleo que la iniciadora nos ha hecho vislumbrar.
La nueva mujer es la que ha vivido ese proceso alquímico transmutador, activado por lo Femenino arquetípico en su faz Iniciadora.
VI. LA DESAFIANTE
Dentro
de lo femenino arquetípico hay también un mecanismo de limpieza a
fondo y purificación. Llega un momento en lo que no debe estar allí
tiene que ser extirpado de raíz.
Bajo una luz espiritual intensa, sin concesiones para los ojos que habitualmente si niegan a ver. La Desafiante deja bien a vista eso que está fuera de lugar. Señala con firmeza los desequilibrios. Sus funciones son complexas porque en esta etapa hay urgencia y necesidad de acción. Algunas pueden ser:
a) Ayudar a sacar a luz de la consciencia comportamientos no reconocidos. Nada que nos concierna debe ser ignorado.
b) Como entrenadora de las artes marciales del espíritu, nos induce a la concentración y auto disciplina. Nada debe descuidarse. c) Como una directora de obra teatral pone en escena momentos resolutorios de una pieza teatral monta situaciones donde aparecen los conflictos y son sugeridas las salidas. Desde el SI MISMO es posible empezar a hacer limpieza y afrontar los ayustes y desarraigos que se necesita hacer. Cuando sabemos quienes somos, necesitamos que algo o al guíen nos enfrente de manera muy concreta, para que seamos fieles a nuestro propio yo profundo.
La Hermandad Femenina Redentora
Aceptar
los desafíos no ha sido asunto de mujeres en nuestra sociedad
patriarcal. Precisamos superar nuestros miedos, inquietudes, rivalidades
etc.…para que juntas crear esa nueva cualidad de vivir. Como hacer que
las mujeres redirijamos la energía creativa hacia nuestro propio
desarrollo? Al auto liberarnos las mujeres cumplimos el acto más
benéfico para la liberación humana y dejamos disponible al hombre la
plenitud del ser humano que se perdió con la hierarquización sexual.
La hermandad femenina ya está en marcha. Muchas veces nosotras fuimos las mayores enemigas de las mujeres. Ahora parece que el despertar del Sagrado femenino tomo fuerza y la mayoría ya despertó para la necesidad de unirnos. La que desafía nos hace preguntas importantes:
a)
¿Que costumbres, o dogmas sociales, o maneras de considerar la vida me
parecen totalmente inaceptables desde mi esencia femenina?
b) ¿Que imagen o presencia temo encontrar al bajar las escaleras de mi mente? c) ¿Que es que en mi resiste más al cambio?
VII. LA LIBERADORA
El
arquetipo que deshace los nudos dolorosos, para que aprendamos, que el
sufrimiento es siempre transitorio. Utiliza nuestras experiencias
dolorosas de maneras enriquecedoras. La que libera es precisamente un
arquetipo fundamental de madurez, activa en un punto avanzado de nuestra
trayectoria, cuando ya es hora de hacer un balance inteligente y sabio
de lo que hemos vivido. Es la incitación de entrarnos a adentrarnos aún
más en los laberintos de la psique, hasta alcanzar el nivel donde lo
personal se funde con los otros y es posible entender sus dolores tanto
como los nuestros.
Ella suelta en nosotras la energía generada por las fricciones y dificultades que necesariamente se producen y que esperan redención. Es a través de ella que nos podemos liberar. Ella nos enseña que la trayectoria hacia nuestra libertad que pasa de Ira y recriminación a la compasión. El aspecto liberador es que nos permite vivenciar la compasión. Isis, es la sanadora universal; la integradora mágica que recompone al ser humano desmembrado. Representa el dolor de todas las mujeres que sufren Portu compañero desgarrado por los dualismos patriarcales. Lo que nos pide el arquetipo de la Liberadora es: no sentí mentalizar la función liberadora-redentora. Precisamente este exceso de drama nos ha impedido de pasar del sufrimiento a sus valiosas consecuencias. Entender la verdadera naturaleza del sacrificio – sagrado oficio, tonar sagrado algo que queremos ofrecer en cambio de algo que necesitamos. Renunciar a las sutiles ventajas de sentirnos víctimas Despertar a las muchas clases de dolor que sufren otros. Ninguna de nosotras puede liberarse sola. Ahora necesitamos mirar sin miedo el sufrimiento ajeno. Revisar el significado del Amor. Como principio espiritual y no clasificarlo como emoción Enfrentar la peor ilusión humana: la de que todos estamos separados. Retrata de un reacondicionamineto intelectual porque lo que nos ha encadenado son ideas restrictivas y ya es hora de reemplazarlas por otras más liberadoras.
Cambia tus ideas y cambiará tu mundo
a) ¿En que etapa del proceso de liberación siento que estoy: ira, recriminación o compasión?
b) ¿Que ataduras percibo intuitivamente en mi? c) ¿Sobre quien o quienes debería poder ejercer mi compasión y no consigo hacerlo? d) ¿Cual ha sido mi dolor más fructífero desde la perspectiva de la liberación?
VIII. LA CHAMANA CONECTORA
Es
la vía de la que transita el laberinto interno por su propia cuenta.
Mito del laberinto: No entregando a un héroe el hilo salvador que le
permitirá encontrar el camino de salida, si no arriesgándose ella misma a
entrar, afrontar lo oculto y regresar para traer su informe a los que
buscan autenticidad o curación. Por memoria genética conoce los
trasfondos donde sus antepasadas estuvieron prisioneras, y su nueva
consciencia los sutiliza como túneles de acceso a distintos niveles de
existencia. Aquí surge la guía, la chamana, la terapeuta sagrada, la
reina del submundo donde están almacenadas las imágenes del alma. Es
necesario el descenso a las sombras para quedar enteras. La mujer
consciente podrá ahora transitar los Misterios de los mundos invisibles
sin extraviarse en sus eternas espirales. La Chamana sabrá llegar
incluso hasta sitios peligrosos a rescatar a los que se perdieron. ( Mas
allá de los sueños)
Lo femenino es esencialmente conector y por lo tanto corresponde que uno de los arquetipos de la Diosa sea la Colectora o Tejedora, señala una salida enriquecida, hacia el mundo con nuevos recursos, más sanos y conscientes. Para la visión chamanica todo está vinculado, todos ocupamos puntos de intersección en la infinita telaraña que transmite vibraciones energéticas por medio de sus hembras. Una Mujer conciente puede ejercer su proverbial habilidad de mediadora: que le permite: enlazar factores indebidamente separados, suavizar polaridades demasiado tensas, trasladar energía de un polo mas cargado a otro nivel más bajo y en general equilibrar desde equilibrios y alinear lo que esta desalineado. Para funcionar según requiere el universo hay que contactar con fuentes de interiores de poder cuyas vibraciones pueden pasar a través nuestro equilibrándonos, y se dirijan luego hacía los objetivos que les marquemos con discernimiento y voluntad: los seres débiles, los que no saben hacer contactos por si mismos, el planeta sufriente que nos necesita como vías de sanción. Hemos de hacer contacto por ejemplo con el amor universal autentico y no con nuestras proyecciones personales adheridas. (Las grandes pasiones en un mismo plano de existencia son siempre destructivas, porque recargan el circuito entre dos seres semejantes y carecen de vías de desahogo proporcionales a su intensidad, ligada a lo arquetipo: Tristan y Isolda, Romeo y Julieta, Abelardo y Eloisa, son clásicos ejemplos que acabaron en tragedia). Como arquetipo universal la Conectora o Tejedora aparece en la mitología de múltiples maneras siempre asociada con transformaciones. La Conectora nos saca de la ilusión separatista e impide la sensación de soledad ella nos enseña inclusión y adaptabilidad en lugar de exclusión y rigidez.
Sanar es reconectar
Después de tanto tiempo de haber sentido la soledad abismal de la niña prisionera, se deleita en hacer conexiones sanadoras.
a) ¿Que desequilibrios querría poder equilibrar en El mundo que me rodea, si tuviera el poder de hacerlo? b) ¿Soy capaz de apartarme de mis viejas creencias y valores patriarcales? c) ¿Cuando me propongo algo suele detenerme el miedo a lo que dirán los demás? d) ¿Me gustaría de aprender ahora una nueva habilidad o oficio más de acuerdo con naturaleza esencial de mujer?
IX. LA NUTRICIA
Es
el aspecto de la diosa que conserva la vida mediante el alimento
necesario. Cuando las conexiones se han desenredado y los opuestos, en
lugar de enfrentarse, han constituido circuito, una nueva vida fluye
por nuestros sistemas y p y por los del mundo. Y alguien tiene que
nutrirlas para que se desarrolle. El aspecto maternal del universo se
presenta aquí sin trabas o distorsiones. El concepto de la madre
nutricia universal vuelve a surgir de las brumas que lo habían
recubierto durante milenios: nos muestra una realidad reverdecida y nos
da la certeza de que jamás careceremos de lo necesario, si decidimos
aceptarlo.
La Diosa Nutricia es que alimenta y preserva la existencia. La Preservadora como también se nombra. Fue negada como todas las demás. Hemos olvidado todo acerca de los misterios de la nutrición. Al exaltar el Héroe desconectado de la Madre nos quedamos despojados de la vida abundante y nos tornamos carentes del agua de la vida. La Madre nutricia también pasó a ser una mera función instintiva de las mujeres, ya que su culto fue abolido y perdimos de vista su condición divina; e incluso, en muchas esa función quedó trabada por desarreglos de la personalidad y distorsiones culturales. La mujer olvidó que solo puede alimentar correctamente a otros: física, psíquica e espiritualmente, cuando está alineada con la fuente originaria. Cuando trabaja en nombre de ella y se alimenta, a su vez, en, en las zonas mas profundas de su esencia femenina. La Nutricia ha faltado demasiado tiempo, y nos hemos estado marchitando sin su hálito de vida y sin el gozo de habitar la tierra que es parte de su don. Nuestra única esperanza es que la nueva mujer consciente sepa otra vez asumirla, desde una octava más alta de la eterna espiral evolutiva. El Grial es su símbolo, símbolo de un Amor que sana y alimenta. Una taza que alimenta y sana nuestra esencia femenina y recupera nuestro REAL valor. Este impulso centrífugo de nutrir y preservar la vida, habla de la Puerta del Espíritu. Su imagen en el Taro es la emperatriz. La vía de acceso, el portal por el que nace a la materia lo que se concibe en los mundos interiores. La compuerta que puede dar paso a la riqueza e abundancia para todo planeta.
a) ¿De que depende mi satisfacción afectiva, que es lo que me colma realmente en ese aspecto?
b) Si sufro depresiones, ¿será acaso porque no me responsabilizo de mi propia trayectoria personal, o porque no preparo activamente lo que legaré a mis hijos? c) ¿Soy capaz de desarrollar la fortaleza necesaria para trabajar, por mi cuenta y sin testigos, en bien de los demás?
X. LA POTENCIADORA
Lo
Femenino Potenciador es el concepto más revolucionario que propone la
nueva espiritualidad de las mujeres. Y no porque sea algo novedoso, ya
que tradiciones y no porque sea algo novedoso ya que, tradiciones nunca
del todo desaparecidas (las de los Celtas, por ejemplo) muestran la
mujer como transformadora iniciadora e iluminadora del barón, que lo
potencia para su renacimiento espiritual a través del contacto con los
trasfondos misteriosos de lo femenino universal.
La mujer sostén, como ahora se le llama, en ningún momento ha dejado de existir, y sólo falta que ahora aprenda a hacerlo según lo que el universo espera de ella. La calidad potenciadota de lo femenino resulta insólita y casi incomprensible porque en nuestra cultura los estereotipos se han impuesto demasiado. Que una mujer potencie (es decir, capacite a otro para que desarrolle su propias calidades y s e mueva en la tierra con mayor facilidad) es una especia de ironía demasiado cruel para nuestro genero todavía empeñado en hallar fuerzas para su propia supervivencia. Sin embargo, la Diosa es también potenciadota. Y esto implica que en lo profundo de la hembra humana en desarrollo hay un factor listo para ir mas allá de lo materno nutricio-preservador, y completar esas funciones con la habilidad de preparar al hijo (o al amante, o al ser humano mas joven) para que participe activamente de la vida en la tierra como ser potente, es decir, capaz de hacer. Potenciar es dar empuje para vivir en el mundo con habilidad, aceptación y posibilidad de conciliar opuestos es una vía de servicio de tipo sacerdotal consagrada a canalizar los poderes del espíritu de manera impersonal y generosa. La misma vocación que llevo a muchas mujeres a encerrarse en el claustro patriarcalista, solo que practicada en forma libre en el gran claustro del mundo según las propias directivas interiores. No importa si en lugar de monjas en sus oficiantes las llamamos “sacerdotisas de la nueva dispensacion” o “chamana de los nuevos tiempos” (como Viki Noble). La potenciadota requiere que revisemos las ideas preconcebidas y que en general demos mas campo a las posibilidades del femenino ejemplo: A. Así como existe en el barón un lado sensible, tierno que no tiene porque se considerado femenino también existe en la mujer un lado vigoroso y fuertemente independiente que no tiene por que ser considerado imitación del hombre (desarrollo de su identidad solar). B. La mujer consciente esta capacitada para actuar en el mundo de manera efectiva y verdaderamente femenina, sino presente de sus conexiones con el mundo interno donde reside la verdadera fuente del poder hombre (desarrollo de su identidad lunar). C. La mujer consciente y conectada es canal entre lo visible e invisible, transmitiendo a la materia y a los seres encarnados la sabiduría potenciadota del espíritu (autoconciencia femenina lunar solar, conciliadora de opuestos).
a) ¿Tengo alguna forma de canalizar mis energías acumuladas cuando amenaza abrumarme? ¿cual es? O ¿cual podría ser?
b) ¿Suelo asumir responsabilidades o cargas excesivas sin contar con contacto espiritual que me permita reforzar los puntos débiles? c) ¿Agradezco debidamente a los poderes interiores mis momentos de contentamiento y logros? d) ¿Tengo en cuenta la dimensión espiritual del amor? e) ¿Cuando ya no puedo hacer otra cosa, soy capaz de soltar las ideas caducas a que mi yo estaba pegado |
Las mujeres sabemos emerger de los pantanos emocionales con un resplandor que alumbra cada rincón de nuestra vida. Como esta flor de loto que desnuda la belleza del Ser y comparte su santidad en lo perenne de tu alma... Mujeres de Milagros te recuerda que de tus heridas podrán germinar flores.Vamos a abrirnos a nuestro corazón para recoger flores de loto en el empantanado estanque de nuestra vida. Plegaria de la Diosa-Mujer-Loto
viernes, 30 de septiembre de 2011
Diosas. La Mujer Despierta
martes, 20 de septiembre de 2011
Cuentos para despertar
Mujer conviértete en lago!!!
Un anciano maestro Hindú se cansó de las quejas de su aprendiz así
que, una mañana, le envió por algo de sal. Cuando el aprendiz regresó,
el maestro dijo al joven infeliz que pusiera el puñado de sal en un vaso
de agua y luego se la bebiera.
-“¿A qué sabe?” preguntó el maestro.
“Amargo,” escupió el aprendiz.
El maestro rió entre dientes y entonces le pidió al joven tomar la
misma cantidad de sal en la mano y ponerla en el lago. Los dos caminaron
en silencio al lago cercano y una vez que el muchacho lanzó al agua su
manotada de sal el viejo le dijo: “Ahora bebe del lago.”
En cuanto el agua se escurría por la quijada del joven, el maestro le preguntó: “¿A qué sabe?”
-“Fresca,” comentó el aprendiz.
-“¿Te supo a sal?”
-“No,” dijo el joven.
En esto el maestro se sentó al lado de este chico que le recordaba a sí mismo y le tomó sus manos:
“El dolor de la vida es pura sal; ni más, ni menos. La cantidad de
dolor en la vida permanece exactamente la misma. Sin embargo la cantidad
de amargura que probamos depende del recipiente en que ponemos la pena.
Así que cuando estás con dolor, la única cosa que puedes hacer es
agrandar tu sentido de las cosas. Deja de ser un vaso. Conviértete en un
lago.”
DIOS ES MI LAGO...
DIOS ES MI LAGO...
miércoles, 17 de agosto de 2011
Mujeres de Milagros.
Mujeres de Milagros
SANTA RITA DE CASIA
SANTA DE LOS “IMPOSIBLES"
Su verdadero nombre era Margarita y como diminutivo le decían Rita.
Nace en Roccaporena cerca de Casia, Italia en el año 1383.
Alrededor de los 15 años quiso ser religiosa y sus padres no se lo permitieron. Contra su voluntad la casaron con un hombre de características violentas con el que tuvo dos hijos.
A lo largo de su matrimonio que duro 18 años su marido la maltrataba y la golpeaba asiduamente.
Llevando una vida tormentosa elige no contestar la violencia de su marido y decide responder con todo su amor, hacer silencio y orar.
Con el tiempo su marido pasó del maltrato a la admiración de su esposa.
Se la considera la Santa de los imposibles porque estando ella un día muy enferma pide que le lleven una rosa, al ser época de invierno la nieve impedía que hubieran rosas, aun así al día siguiente creció una maravillosa rosa en medio de la blanca nieve en los jardines del convento.
Santa de los imposibles y de las mujeres que quieren tener hijos
Esta Santa nos recuerda que al entrar en el espacio de los milagros no existen los imposibles.
La plegaria es a través de la fe (fe nacida de la sabiduría interior) el vehículo que nos lleva a la zona de los milagros.
Como símbolo la rosa nos augura que algún milagro esta cerca, que los imposibles dejan de serlo cuando la entrega de corazón rompe con las engañosas leyes del ego.
Este es el sendero de la belleza; del ego al corazón.
Sophía de Dios
SANTA RITA DE CASIA
SANTA DE LOS “IMPOSIBLES"
Su verdadero nombre era Margarita y como diminutivo le decían Rita.
Nace en Roccaporena cerca de Casia, Italia en el año 1383.
Alrededor de los 15 años quiso ser religiosa y sus padres no se lo permitieron. Contra su voluntad la casaron con un hombre de características violentas con el que tuvo dos hijos.
A lo largo de su matrimonio que duro 18 años su marido la maltrataba y la golpeaba asiduamente.
Llevando una vida tormentosa elige no contestar la violencia de su marido y decide responder con todo su amor, hacer silencio y orar.
Con el tiempo su marido pasó del maltrato a la admiración de su esposa.
Se la considera la Santa de los imposibles porque estando ella un día muy enferma pide que le lleven una rosa, al ser época de invierno la nieve impedía que hubieran rosas, aun así al día siguiente creció una maravillosa rosa en medio de la blanca nieve en los jardines del convento.
Santa de los imposibles y de las mujeres que quieren tener hijos
Esta Santa nos recuerda que al entrar en el espacio de los milagros no existen los imposibles.
La plegaria es a través de la fe (fe nacida de la sabiduría interior) el vehículo que nos lleva a la zona de los milagros.
Como símbolo la rosa nos augura que algún milagro esta cerca, que los imposibles dejan de serlo cuando la entrega de corazón rompe con las engañosas leyes del ego.
Este es el sendero de la belleza; del ego al corazón.
Sophía de Dios
jueves, 11 de agosto de 2011
Qué es un milagro?
Según el Diccionario de la Lengua Española un milagro es un " hecho no explicable por las leyes naturales y que se le atribuye la intervención sobrenatural de origen divino"
La palabra milagro encuentra su raíz en el latín miraculum que significa "mirar". Los latinos llamaban miraculum a aquellas cosas prodigiosas que escapaban a su entendimiento.
Así entonces, miraculum proviene de mirari, que en latín significa "contemplar con admiración, con asombro o con estupefacción".San Pablo presentó al carisma de obrar curaciones y al poder de obrar milagros como procedentes del espíritu de Dios y destinados al bien común:
La Biblia utiliza varias palabras del idioma Hebreo, Arameo y Griego para referirse a las acciones milagrosas de Dios. Esas palabras son traducidas a la versión en español como “milagros”, “maravillas”, “señales”, “obra poderosa” y “poder”Por ejemplo, la palabra hebrea “mopet” es traducida en la Nueva Versión Internacional por tres palabras diferentes: “milagros” (Salmos 78:43); “prodigios” (Éxodo 7:3); y “señal” (1 Reyes 13:3). Las palabras usadas en las traducciones generalmente han preservado estos tres distintivos, para una fácil comprensión del relato y énfasis en las palabras de origen. Éstas caracterizan las acciones milagrosas de Dios como son:1. Prodigios: distintivo, maravilloso. Las maravillas enfatizan el estado mental producido en aquellos que vieron los milagros. La idea de maravilla, sin embargo, es el asombro más frívolo. El énfasis está en el propósito y el significado espiritual que la maravilla crea. El concepto de maravilla se expresa en hebreo por palabras como nipla’ot (Éxodo 15:11); en arameo por temah (Daniel 4:2-3); y en griego por teras (Hechos 4:30).2. Poder: fuerte, poderoso. Estas son grandes obras que demuestran el poder de Dios como el Creador y Gobernante del universo. Esta idea se expresa por gebura hebreo (Salmo 145:4) y el griego dynamis (Mateo 11:20).3. Señales: significante, en este caso, el milagro es considerado una prueba de la autenticidad de la revelación o mensaje. Este pensamiento se expresa en hebreo ‘ot (Números 14:11); el arameo ‘at (Daniel 4:2-3); y el Griego semeion (Juan 2:11).Las tres ideas distintivas se encuentran embebidas en las obras milagrosas en un solo verso. “Jesús de Nazaret, fue un hombre acreditado por Dios ante ustedes con milagros, [dynamesin], señales [semeiois] y prodigios [terasin] los cuales realizó Dios entre ustedes por medio de el” (Hechos 2:22, Nueva Versión Internacional).
Los Milagros significan que has permitido dejar Ver a Dios a través tuyo...que has
dejado de mirar con los ojos de la carne (ego) para Ver con la Santa Visión del Amor (Cristo)!
Cuando damos un paso al costado y por fe entregamos nuestras aflicciones mentales, emocionales, o físicas al Poder sobrenatural de Dios, (La Mente Santa) el Amor de su Santo Espíritu nos regala el milagro de curación que necesitamos recibir.
![]() |
| Les Très Riches Heures du duc de Berry, Folio 171r - The Raising of Lazarus the Musée Condé, Chantilly. |
miércoles, 27 de julio de 2011
LOS SIETE DONES DEL ESPÍRITU SANTO
![]() |
| Representación Femenina del Espíritu Santo en esta obra de Urschalling am Chiemsee . Principio de siglo IX |
Bendito Espíritu de Sabiduría, ayúdame a buscar a Dios. Que sea el centro de mi vida, orientada hacia Él para que reine en mi alma el amor y armonía.
Bendito Espíritu de Entendimiento, ilumina mi mente, para que yo conozca y ame las verdades de fe y las haga verdadera vida de mi vida.
Bendito Espíritu de Consejo, ilumíname y guíame en todos mis caminos, para que yo pueda siempre conocer y hacer tu santa voluntad. Hazme prudente y audaz.
Bendito Espíritu de Fortaleza, vigoriza mi alma en tiempo de prueba y adversidad. Dame lealtad y confianza.
Bendito Espíritu de Discernimiento, ayúdame a distinguir entre el bien y el mal. Enséñame a proceder con rectitud en la presencia de Dios. Dame clara visión y decisión firme.
Bendito Espíritu de Piedad, toma posesión de mi corazón; inclinalo a creer con sinceridad en Ti, a amarte santamente, Dios mio, para que con toda mi alma pueda yo buscarte a ti, que eres mi Creador, el mejor y más verdadero gozo.
Bendito Espíritu de Amor, penetra lo mas intimo de mi corazón para que yo pueda siempre recordar tu Presencia. y concédeme profundo respeto para con Dios y ante los demás, creados a imagen de Dios.
Amén
martes, 26 de julio de 2011
La Trinidad Impía:Pecado Culpa Miedo
Extracto del libro de Gloria y Kenneth Wapnick Despierta del sueño.
Colección Fundación, editado por El Grano de Mostaza.
Estos son extractos de los libros de Kenneth Wapnick, ocasionalmente se han realizado algunas correcciones de estilo, pero el contenido no se ha alterado en absoluto. Para distinguir los textos provinentes del Curso el cuerpo de la letra es menor y de color.
Colección Fundación, editado por El Grano de Mostaza.
Estos son extractos de los libros de Kenneth Wapnick, ocasionalmente se han realizado algunas correcciones de estilo, pero el contenido no se ha alterado en absoluto. Para distinguir los textos provinentes del Curso el cuerpo de la letra es menor y de color.
Al pasar por nuestras vidas y hacerle frente a los retos y trastornos en los niveles tanto de
desarrollo como en el cotidiano, no es muy práctico o útil que se nos diga que el mundo
y el cuerpo con los cuales estamos tan identificados son meras ilusiones, producto de un
sistema de pensamiento ilusorio. Mas Un curso de milagros nos dice repetidamente cuán
práctico es, y en efecto afirma:
El cuerpo es sencillamente parte de tu experiencia en el mundo físico. …es casi imposible negar su
existencia en este mundo. Los que lo hacen se dedican a una forma de negación particularmente indigna
Con esto en mente hablamos del segundo nivel (Nivel Dos), el cual se bosqueja en la
gráfica. En este nivel, el mundo se ve como una escuela en el cual aprendemos lecciones,
y no se niega o se ignora como una mera ilusión. Mas bien se nos estimula a “estar en el
mundo mas no ser del mundo ” (Juan 15:19). ¿Qué significa esto en la practica? Al
referirnos a la gráfica vemos que el Nivel Dos consiste de la distinción entre la “ mente
errada ” y la “mente correcta ”. Ambas reflejan una manera de ver el mundo físico
basada en un sistema de pensamiento subyacente. Sólo tenemos dos opciones: la mente
errada, que es el ámbito del ego; y la mente correcta, que es el hogar del Espíritu Santo.
La meta de la mente errada del ego es perpetuar el síndrome original de pecado culpa-
miedo, mediante el cual asegura la continuidad del ego. Por otra parte, la meta de la
mente correcta, la morada del Espíritu Santo, es deshacer el pensamiento de la mente
errada por medio del perdón y despertarnos a la conciencia de que jamás hemos
abandonado la casa de nuestro Padre. Un curso de milagros nos recuerda:
“Tú eres un extraño aquí [este mundo]. Pero le perteneces a Aquel que te ama como El se ama a Sí
Mismo” (C-ep.2:1-2).
Puesto que hay que hacer una elección entre estas dos alternativas, hablamos además de
una tercera parte de esta mente separada, el aspecto que elige. En la gráfica le hemos
llamado el “tomador de decisiones ”. Anteriormente se dijo: el Hijo de Dios está
dormido, y hablamos de dos voces a su disposición de las cuales él podía elegir: la Voz
del Espíritu Santo que habla por Dios o la voz del ego que habla a favor de la culpa y del
miedo. Discutiremos el sistema de pensamiento del ego en este capítulo y en el próximo,
lo cual nos ayudará a adquirir conciencia de la dinámica de éste de manera que podamos
hacer otra elección, la elección a favor de Dios. El Curso comenta que debido al conflicto
en nuestras mentes, elegimos en contra de la dicha que en verdad anhelamos:
Hacer la Voluntad de Dios perfectamente es el único gozo y la única paz que pueden conocer
plenamente, al ser la única función que se puede experimentar plenamente. Cuando esto se alcanza,
ninguna otra experiencia es posible. Desear otra experiencia, no obstante, obstaculiza su logro porque la
Voluntad de Dios no es algo que se te pueda imponer, ya que para experimentarla tienes que estar
completamente dispuesto a ello (T-8.III.2:1-3).
En nuestra presentación de los sistemas de pensamiento del ego y del Espíritu Santo, y la
necesidad de que se elija entre los dos, esencialmente estamos presentando la posición del
grupo de Luz y la posición del grupo sombrío tal y como se experimentan dentro del
grupo intermedio, el cual eventualmente “elige de nuevo ” y regresa al Hogar. Parece
claro, dicho sea de paso, que al igual que muchos caminos espirituales, Un curso de
milagros está dirigido hacia el grupo intermedio, pues es éste el que experimenta el
conflicto entre las dos voces. Obviamente el grupo de Luz no tiene necesidad de despertar
del sueño, mientras que los miembros del grupo sombrío están disfrutando del producto
final de su experimento, bastante felices de poder destruir lo que han fabricado. Su culpa
está más profundamente reprimida que la del grupo intermedio, y por consiguiente
menos accesible a examen y a corrección. Cuando el grupo intermedio desista de
oponerse al grupo sombrío, como veremos en el Capítulo 8, ese grupo también se sanará.
En Un curso de milagros, dicho sea de paso, Jesús nos advierte que no debemos pensar en
el ego como si éste fuese una cosa, la cual está separada e independiente de nuestras
Me he referido al ego como si fuera una entidad separada que actúa por su cuenta. Esto ha sido necesario
para persuadirte de que no puedes descartarlo a la ligera y de que tienes que darte cuenta de cuán extensa
es la parte de tu pensamiento que él controla.…El ego no es más que una parte de lo que crees acerca de
ti. Tu otra vida ha continuado sin ninguna interrupción, y ha sido, y será siempre, completamente
inmune a tus intentos de disociarte de ella (T-4.VI.1:3-4,6-7).
Por lo tanto, ya que hemos discutido el paradigma de cómo surgieron el mundo y los
individuos en el mismo, ahora exploramos esas mismas dinámicas del ego tal y como se
expresan en los individuos: la trinidad impía de pecado, culpa y miedo, y su impacto en
cada psiquis individual. Contrario a la creencia popular, los niños no nacen inocentes en
este mundo. Cada niño o entidad trae consigo todo el odio ontológico a sí mismo (culpa)
y el terror de aquel instante original de la separación, por el cual no se ha perdonado aún.
El simple hecho de que nace en un cuerpo da testimonio de la aparente realidad de lo que
él cree haberle hecho a Dios y a Cristo. Cada experiencia física y psicológica refuerza la
identificación ego-cuerpo, y de ese modo lleva consigo la horrible y dolorosa memoria
del instante original de la separación.*
Así pues, tenemos el fundamento básico del sistema de pensamiento de todos los que
transitan este mundo, “solos, inseguros y presos del miedo ” (T-31.VIII.7:1). Sentimos
que hemos atacado a nuestro Creador y que nos hemos atacado unos a otros debido a
nuestro “pecado ” de separación, del cual dan testimonio los cuerpos separados. La culpa
es la experiencia psicológica de esta creencia en el pecado, y se puede definir como la
totalidad de todos nuestros pensamientos negativos, sentimientos y creencias acerca de
nosotros mismos. Estos incluirían los sentimientos de insuficiencia, inferioridad,
indignidad, incompetencia, el no ser completo, vergüenza, odio a sí mismo, y una creencia
de que nuestro estado es tan miserable que es imposible que alguien, incluso Dios,
pudiese amarnos. Una de las características más devastadoras de la culpa es que siempre
exige castigo por nuestra “ maldad ” . Así pues, vivimos en el mundo temerosos del castigo
“ inevitable ” que nos acontecerá: “Ayer fue horrible, hoy es terrible, mañana ni pensar ” .
El origen de todo miedo, por lo que quiero, sino que obro el mal que no quiero ”
(Romanos 7:19). En una era más sofisticada psicológicamente podemos entender mejor
este dilema, al reconocer la dinámica de la negación (utilizada por el Curso como
sinónimo de represión). Al igual que Freud recalcaba que la meta del psicoanálisis era
hacer consciente lo inconsciente, asimismo Un curso de milagros tiene como meta
deshacer el miedo que nos lleva a la represión de lo que el ego ha juzgado como
peligroso. Ya hemos descrito la cantidad de terror que se experimentó en la aparente
separación de Dios. Nadie puede transitar este mundo con esa cantidad de miedo en su
estado de percepción consciente. Por lo tanto, la mente dividida del ego empuja la
memoria de este aparente suceso hacia el inconsciente, con la esperanza mágica de que,
tal como el avestruz asustado, aquello que no puede verse (o recordarse) ya no está ahí.
Como afirma Un curso de milagros, en el contexto de la creencia del ego de que está en
* La única excepción es el ejemplo aislado de un ser verdaderamente iluminado, llamado avatar o bodhisatva
en oriente, y en el Curso un “Maestro de maestros”. Estos serían los miembros del grupo de Luz quienes han
aceptado la Expiación para sí mismos, y han elegido aparecer en el mundo de la ilusión para enseñar que el
mundo no existe. Sin embargo, como afirma Un curso de milagros, estos ejemplos son tan raros que a duras
penas es necesario discutirlos aquí (M-26.3).
Olvídate de la batalla. Acéptala como un hecho y luego olvídate de ella. No recuerdes las ínfimas
probabilidades que tienes de ganar. No recuerdes la magnitud del “enemigo” ni pienses cuán débil eres en
comparación con El. Acepta tu estado de separación, pero no recuerdes cómo se originó. Cree que has
ganado la batalla, pero no conserves el más mínimo recuerdo de Quién es realmente tu formidable
“contrincante” (M-17.6:5-10).
Podemos comparar nuestra culpa con un iceberg, cuyo mayor volumen yace bajo la
superficie del agua de modo que lo único visible es la punta. De forma análoga, nuestra
experiencia consciente de la culpa es sólo la punta de una mayor experiencia del odio
enorme de sí mismo del cual ni siquiera tenemos conciencia, por haberlo empujado hacia
el inconsciente. Un curso de milagros enseña que “ Nada que te hayas negado a aceptar
puede ser llevado a la conciencia ” (T-3.VI.4:4). Así pues, el ego completa la primera
parte de su plan para “salvarnos ” de nuestra culpa al aconsejarnos que la saquemos de la
conciencia, y que finjamos que lo que hemos hecho real ya no está ahí.
Sin embargo, la culpa reprimida no se ha ido a ninguna parte, y permanece al acecho
dentro de nuestras mentes, en espera, por decirlo así, del momento oportuno para golpear
nuestra conciencia. Así que el ego tiene una segunda táctica en su plan para protegernos
de la arremetida de nuestra culpa y nuestro miedo: la proyección. Ya hemos visto esta
dinámica en función al fabricar al mundo. En ese instante ontológico, el grupo
intermedio le prestó atención a la voz del ego, le dio la espalda al mensaje del grupo de
Luz, y procuró negar su aceptada culpabilidad por la separación y culpar por ésta al
grupo sombrío. Esta proyección del pensamiento de separación en contra del grupo
sombrío, para plantearlo una vez más, condujo al origen del mundo físico de separación.
En el nivel individual, repetimos la misma dinámica. Incapaces de tolerar la angustia del
odio a nosotros mismos (culpa), seguimos el consejo del ego de no verla en nuestro
interior, sino en alguien más (proyección). Así que hemos tomado nuestra percibida
culpa, primero la negamos en nosotros mismos y luego la ubicamos afuera. De esta
manera, el ego nos ha convencido de que hemos escapado de nuestra culpa exitosamente.
Como afirma Un curso de milagros:
El mundo no hace sino demostrar una verdad ancestral: creerás que otros te hacen a ti exactamente lo que
tú crees haberles hecho a ellos. Y una vez te hayas engañado a ti mismo culpándolos, no verás la causa
de sus actos porque desearás que la culpabilidad recaiga sobre ellos. ¡Cuán infantil es la insolente
maniobra de querer defender tu inocencia descargando tu culpabilidad fuera de ti mismo, aunque sin
deshacerte de ella! No es fácil percibir tal ironía cuando lo que tus ojos ven a tu alrededor son sus graves
consecuencias, mas no su frívola causa (T-27.VIII.8:1-4).
Sin embargo, lo que el ego no nos ha dicho es que su plan para salvarnos de la culpa es la
manera perfecta de aferrarnos a ella. La proyección de la culpa, como exploraremos en
mayor profundidad en el próximo capítulo, siempre conlleva un ataque. Tratamos de
culpar a otro por lo que nos estamos culpando secretamente a nosotros mismos, aunque
esto puede adoptar distintas formas. No obstante, en algún nivel sabemos que nuestro
ataque es injustificado puesto que su causa, no importa cuáles sean las circunstancias
externas, descansa con nuestro deseo inconsciente de evadir el tener que mirar a nuestros
yos egoístas. Así que nuestro ataque no puede sino hacernos más culpables aún. Y así se
cierra el círculo: Comenzamos con nuestra culpa la cual negamos y proyectamos luego,
sólo para sentirnos culpables por estos ataques de proyección. Este es el ciclo culpa
ataque el cual constituye la más importante arma táctica del ego en su guerra contra Dios.
Tal es el plan de salvación del ego, el cual Un curso de milagros describe de este modo:
El ego siempre intenta perpetuar el conflicto [i.e.,culpa]. Es suma-mente ingenioso en encontrar
soluciones que parecen mitigar el conflicto, ya que no quiere que el conflicto te resulte tan intolerable
que decidas renunciar al él. Por lo tanto, trata a toda costa de persuadirte de que él puede librarte del
conflicto, no sea que lo abandones y te liberes ti mismo (T-7.VIII.2:2-4).
El plan del ego para la salvación se basa en abrigar resentimientos. Mantiene que, si tal persona actuara
o hablara de otra manera, o si tal o cual acontecimiento o circunstancia externa cambiase, tú te
salvarías. De este modo, la fuente de la salvación se percibe constantemente como algo externo a ti.
Cada resentimiento que abrigas es una declaración y una aseveración en la que crees, que reza así: “Si
esto fuese diferente, yo me salvaría” (L-pI.71.2:1-4).
En otra parte, Un curso de milagros describe las formas más sofisticadas en que el ego
ejecuta su plan. Nos recuerda nuestro mito, y citamos parte de la descripción del Curso:
Sueñas que tu hermano está separado de ti, que es un viejo enemigo, un asesino que te acecha en la
noche y planea tu muerte, deseando además que sea lenta y atroz. Mas bajo este sueño yace otro, en el
que tú te vuelves el asesino, el enemigo secreto, el sepultador y destructor de tu hermano así como del
mundo. He aquí la causa del sufrimiento, la brecha entre tus míseros sueños y tu realidad. La pequeña
grieta que ni siquiera ves, la cuna de las ilusiones y del miedo, el momento de terror y de un odio
ancestral, el instante del desastre, están todos aquí. He aquí la causa de la irrealidad. Mas es aquí donde
se des-hará. Tú eres el soñador del mundo de los sueños. Este no tiene ninguna otra causa, ni la tendrá
jamás. Todo lo que aterrorizó al Hijo de Dios y le hizo pensar que había perdido su inocencia, repudiado
a su Padre y entrado en guerra consigo mismo no es más que un sueño fútil (T-27.VII.12:1–13:3).
La proyección de la culpa adopta dos formas básicas, lo que Un curso de milagros llama
las relaciones de odio especial y de amor especial. En el próximo capítulo, examinaremos
la dinámica específica de las relaciones especiales, y veremos cómo la consecuencia de
ambas es el reforzar la culpa lo cual es crucial para la existencia del ego.
desarrollo como en el cotidiano, no es muy práctico o útil que se nos diga que el mundo
y el cuerpo con los cuales estamos tan identificados son meras ilusiones, producto de un
sistema de pensamiento ilusorio. Mas Un curso de milagros nos dice repetidamente cuán
práctico es, y en efecto afirma:
El cuerpo es sencillamente parte de tu experiencia en el mundo físico. …es casi imposible negar su
existencia en este mundo. Los que lo hacen se dedican a una forma de negación particularmente indigna
Con esto en mente hablamos del segundo nivel (Nivel Dos), el cual se bosqueja en la
gráfica. En este nivel, el mundo se ve como una escuela en el cual aprendemos lecciones,
y no se niega o se ignora como una mera ilusión. Mas bien se nos estimula a “estar en el
mundo mas no ser del mundo ” (Juan 15:19). ¿Qué significa esto en la practica? Al
referirnos a la gráfica vemos que el Nivel Dos consiste de la distinción entre la “ mente
errada ” y la “mente correcta ”. Ambas reflejan una manera de ver el mundo físico
basada en un sistema de pensamiento subyacente. Sólo tenemos dos opciones: la mente
errada, que es el ámbito del ego; y la mente correcta, que es el hogar del Espíritu Santo.
La meta de la mente errada del ego es perpetuar el síndrome original de pecado culpa-
miedo, mediante el cual asegura la continuidad del ego. Por otra parte, la meta de la
mente correcta, la morada del Espíritu Santo, es deshacer el pensamiento de la mente
errada por medio del perdón y despertarnos a la conciencia de que jamás hemos
abandonado la casa de nuestro Padre. Un curso de milagros nos recuerda:
“Tú eres un extraño aquí [este mundo]. Pero le perteneces a Aquel que te ama como El se ama a Sí
Mismo” (C-ep.2:1-2).
Puesto que hay que hacer una elección entre estas dos alternativas, hablamos además de
una tercera parte de esta mente separada, el aspecto que elige. En la gráfica le hemos
llamado el “tomador de decisiones ”. Anteriormente se dijo: el Hijo de Dios está
dormido, y hablamos de dos voces a su disposición de las cuales él podía elegir: la Voz
del Espíritu Santo que habla por Dios o la voz del ego que habla a favor de la culpa y del
miedo. Discutiremos el sistema de pensamiento del ego en este capítulo y en el próximo,
lo cual nos ayudará a adquirir conciencia de la dinámica de éste de manera que podamos
hacer otra elección, la elección a favor de Dios. El Curso comenta que debido al conflicto
en nuestras mentes, elegimos en contra de la dicha que en verdad anhelamos:
Hacer la Voluntad de Dios perfectamente es el único gozo y la única paz que pueden conocer
plenamente, al ser la única función que se puede experimentar plenamente. Cuando esto se alcanza,
ninguna otra experiencia es posible. Desear otra experiencia, no obstante, obstaculiza su logro porque la
Voluntad de Dios no es algo que se te pueda imponer, ya que para experimentarla tienes que estar
completamente dispuesto a ello (T-8.III.2:1-3).
En nuestra presentación de los sistemas de pensamiento del ego y del Espíritu Santo, y la
necesidad de que se elija entre los dos, esencialmente estamos presentando la posición del
grupo de Luz y la posición del grupo sombrío tal y como se experimentan dentro del
grupo intermedio, el cual eventualmente “elige de nuevo ” y regresa al Hogar. Parece
claro, dicho sea de paso, que al igual que muchos caminos espirituales, Un curso de
milagros está dirigido hacia el grupo intermedio, pues es éste el que experimenta el
conflicto entre las dos voces. Obviamente el grupo de Luz no tiene necesidad de despertar
del sueño, mientras que los miembros del grupo sombrío están disfrutando del producto
final de su experimento, bastante felices de poder destruir lo que han fabricado. Su culpa
está más profundamente reprimida que la del grupo intermedio, y por consiguiente
menos accesible a examen y a corrección. Cuando el grupo intermedio desista de
oponerse al grupo sombrío, como veremos en el Capítulo 8, ese grupo también se sanará.
En Un curso de milagros, dicho sea de paso, Jesús nos advierte que no debemos pensar en
el ego como si éste fuese una cosa, la cual está separada e independiente de nuestras
Me he referido al ego como si fuera una entidad separada que actúa por su cuenta. Esto ha sido necesario
para persuadirte de que no puedes descartarlo a la ligera y de que tienes que darte cuenta de cuán extensa
es la parte de tu pensamiento que él controla.…El ego no es más que una parte de lo que crees acerca de
ti. Tu otra vida ha continuado sin ninguna interrupción, y ha sido, y será siempre, completamente
inmune a tus intentos de disociarte de ella (T-4.VI.1:3-4,6-7).
Por lo tanto, ya que hemos discutido el paradigma de cómo surgieron el mundo y los
individuos en el mismo, ahora exploramos esas mismas dinámicas del ego tal y como se
expresan en los individuos: la trinidad impía de pecado, culpa y miedo, y su impacto en
cada psiquis individual. Contrario a la creencia popular, los niños no nacen inocentes en
este mundo. Cada niño o entidad trae consigo todo el odio ontológico a sí mismo (culpa)
y el terror de aquel instante original de la separación, por el cual no se ha perdonado aún.
El simple hecho de que nace en un cuerpo da testimonio de la aparente realidad de lo que
él cree haberle hecho a Dios y a Cristo. Cada experiencia física y psicológica refuerza la
identificación ego-cuerpo, y de ese modo lleva consigo la horrible y dolorosa memoria
del instante original de la separación.*
Así pues, tenemos el fundamento básico del sistema de pensamiento de todos los que
transitan este mundo, “solos, inseguros y presos del miedo ” (T-31.VIII.7:1). Sentimos
que hemos atacado a nuestro Creador y que nos hemos atacado unos a otros debido a
nuestro “pecado ” de separación, del cual dan testimonio los cuerpos separados. La culpa
es la experiencia psicológica de esta creencia en el pecado, y se puede definir como la
totalidad de todos nuestros pensamientos negativos, sentimientos y creencias acerca de
nosotros mismos. Estos incluirían los sentimientos de insuficiencia, inferioridad,
indignidad, incompetencia, el no ser completo, vergüenza, odio a sí mismo, y una creencia
de que nuestro estado es tan miserable que es imposible que alguien, incluso Dios,
pudiese amarnos. Una de las características más devastadoras de la culpa es que siempre
exige castigo por nuestra “ maldad ” . Así pues, vivimos en el mundo temerosos del castigo
“ inevitable ” que nos acontecerá: “Ayer fue horrible, hoy es terrible, mañana ni pensar ” .
El origen de todo miedo, por lo que quiero, sino que obro el mal que no quiero ”
(Romanos 7:19). En una era más sofisticada psicológicamente podemos entender mejor
este dilema, al reconocer la dinámica de la negación (utilizada por el Curso como
sinónimo de represión). Al igual que Freud recalcaba que la meta del psicoanálisis era
hacer consciente lo inconsciente, asimismo Un curso de milagros tiene como meta
deshacer el miedo que nos lleva a la represión de lo que el ego ha juzgado como
peligroso. Ya hemos descrito la cantidad de terror que se experimentó en la aparente
separación de Dios. Nadie puede transitar este mundo con esa cantidad de miedo en su
estado de percepción consciente. Por lo tanto, la mente dividida del ego empuja la
memoria de este aparente suceso hacia el inconsciente, con la esperanza mágica de que,
tal como el avestruz asustado, aquello que no puede verse (o recordarse) ya no está ahí.
Como afirma Un curso de milagros, en el contexto de la creencia del ego de que está en
* La única excepción es el ejemplo aislado de un ser verdaderamente iluminado, llamado avatar o bodhisatva
en oriente, y en el Curso un “Maestro de maestros”. Estos serían los miembros del grupo de Luz quienes han
aceptado la Expiación para sí mismos, y han elegido aparecer en el mundo de la ilusión para enseñar que el
mundo no existe. Sin embargo, como afirma Un curso de milagros, estos ejemplos son tan raros que a duras
penas es necesario discutirlos aquí (M-26.3).
Olvídate de la batalla. Acéptala como un hecho y luego olvídate de ella. No recuerdes las ínfimas
probabilidades que tienes de ganar. No recuerdes la magnitud del “enemigo” ni pienses cuán débil eres en
comparación con El. Acepta tu estado de separación, pero no recuerdes cómo se originó. Cree que has
ganado la batalla, pero no conserves el más mínimo recuerdo de Quién es realmente tu formidable
“contrincante” (M-17.6:5-10).
Podemos comparar nuestra culpa con un iceberg, cuyo mayor volumen yace bajo la
superficie del agua de modo que lo único visible es la punta. De forma análoga, nuestra
experiencia consciente de la culpa es sólo la punta de una mayor experiencia del odio
enorme de sí mismo del cual ni siquiera tenemos conciencia, por haberlo empujado hacia
el inconsciente. Un curso de milagros enseña que “ Nada que te hayas negado a aceptar
puede ser llevado a la conciencia ” (T-3.VI.4:4). Así pues, el ego completa la primera
parte de su plan para “salvarnos ” de nuestra culpa al aconsejarnos que la saquemos de la
conciencia, y que finjamos que lo que hemos hecho real ya no está ahí.
Sin embargo, la culpa reprimida no se ha ido a ninguna parte, y permanece al acecho
dentro de nuestras mentes, en espera, por decirlo así, del momento oportuno para golpear
nuestra conciencia. Así que el ego tiene una segunda táctica en su plan para protegernos
de la arremetida de nuestra culpa y nuestro miedo: la proyección. Ya hemos visto esta
dinámica en función al fabricar al mundo. En ese instante ontológico, el grupo
intermedio le prestó atención a la voz del ego, le dio la espalda al mensaje del grupo de
Luz, y procuró negar su aceptada culpabilidad por la separación y culpar por ésta al
grupo sombrío. Esta proyección del pensamiento de separación en contra del grupo
sombrío, para plantearlo una vez más, condujo al origen del mundo físico de separación.
En el nivel individual, repetimos la misma dinámica. Incapaces de tolerar la angustia del
odio a nosotros mismos (culpa), seguimos el consejo del ego de no verla en nuestro
interior, sino en alguien más (proyección). Así que hemos tomado nuestra percibida
culpa, primero la negamos en nosotros mismos y luego la ubicamos afuera. De esta
manera, el ego nos ha convencido de que hemos escapado de nuestra culpa exitosamente.
Como afirma Un curso de milagros:
El mundo no hace sino demostrar una verdad ancestral: creerás que otros te hacen a ti exactamente lo que
tú crees haberles hecho a ellos. Y una vez te hayas engañado a ti mismo culpándolos, no verás la causa
de sus actos porque desearás que la culpabilidad recaiga sobre ellos. ¡Cuán infantil es la insolente
maniobra de querer defender tu inocencia descargando tu culpabilidad fuera de ti mismo, aunque sin
deshacerte de ella! No es fácil percibir tal ironía cuando lo que tus ojos ven a tu alrededor son sus graves
consecuencias, mas no su frívola causa (T-27.VIII.8:1-4).
Sin embargo, lo que el ego no nos ha dicho es que su plan para salvarnos de la culpa es la
manera perfecta de aferrarnos a ella. La proyección de la culpa, como exploraremos en
mayor profundidad en el próximo capítulo, siempre conlleva un ataque. Tratamos de
culpar a otro por lo que nos estamos culpando secretamente a nosotros mismos, aunque
esto puede adoptar distintas formas. No obstante, en algún nivel sabemos que nuestro
ataque es injustificado puesto que su causa, no importa cuáles sean las circunstancias
externas, descansa con nuestro deseo inconsciente de evadir el tener que mirar a nuestros
yos egoístas. Así que nuestro ataque no puede sino hacernos más culpables aún. Y así se
cierra el círculo: Comenzamos con nuestra culpa la cual negamos y proyectamos luego,
sólo para sentirnos culpables por estos ataques de proyección. Este es el ciclo culpa
ataque el cual constituye la más importante arma táctica del ego en su guerra contra Dios.
Tal es el plan de salvación del ego, el cual Un curso de milagros describe de este modo:
El ego siempre intenta perpetuar el conflicto [i.e.,culpa]. Es suma-mente ingenioso en encontrar
soluciones que parecen mitigar el conflicto, ya que no quiere que el conflicto te resulte tan intolerable
que decidas renunciar al él. Por lo tanto, trata a toda costa de persuadirte de que él puede librarte del
conflicto, no sea que lo abandones y te liberes ti mismo (T-7.VIII.2:2-4).
El plan del ego para la salvación se basa en abrigar resentimientos. Mantiene que, si tal persona actuara
o hablara de otra manera, o si tal o cual acontecimiento o circunstancia externa cambiase, tú te
salvarías. De este modo, la fuente de la salvación se percibe constantemente como algo externo a ti.
Cada resentimiento que abrigas es una declaración y una aseveración en la que crees, que reza así: “Si
esto fuese diferente, yo me salvaría” (L-pI.71.2:1-4).
En otra parte, Un curso de milagros describe las formas más sofisticadas en que el ego
ejecuta su plan. Nos recuerda nuestro mito, y citamos parte de la descripción del Curso:
Sueñas que tu hermano está separado de ti, que es un viejo enemigo, un asesino que te acecha en la
noche y planea tu muerte, deseando además que sea lenta y atroz. Mas bajo este sueño yace otro, en el
que tú te vuelves el asesino, el enemigo secreto, el sepultador y destructor de tu hermano así como del
mundo. He aquí la causa del sufrimiento, la brecha entre tus míseros sueños y tu realidad. La pequeña
grieta que ni siquiera ves, la cuna de las ilusiones y del miedo, el momento de terror y de un odio
ancestral, el instante del desastre, están todos aquí. He aquí la causa de la irrealidad. Mas es aquí donde
se des-hará. Tú eres el soñador del mundo de los sueños. Este no tiene ninguna otra causa, ni la tendrá
jamás. Todo lo que aterrorizó al Hijo de Dios y le hizo pensar que había perdido su inocencia, repudiado
a su Padre y entrado en guerra consigo mismo no es más que un sueño fútil (T-27.VII.12:1–13:3).
La proyección de la culpa adopta dos formas básicas, lo que Un curso de milagros llama
las relaciones de odio especial y de amor especial. En el próximo capítulo, examinaremos
la dinámica específica de las relaciones especiales, y veremos cómo la consecuencia de
ambas es el reforzar la culpa lo cual es crucial para la existencia del ego.
1. f. Parte de la metafísica que trata del ser en general y de sus propiedades trascendentales.
1. f. Parte de la filosofía que trata del ser en cuanto tal, y de sus propiedades, principios y causas primeras.
1. adj. Que se comunica o extiende a otras cosas.
2. adj. Que es de mucha importancia o gravedad, por sus probables consecuencias.
3. adj. Fil. Se dice de los conceptos que se derivan del ser y se aplican a todos los entes.
4. adj. Fil. En el kantismo, se dice de lo que se refiere a la realidad pero excede de los límites de la experiencia.
1. f. Parte de la filosofía que trata del ser en cuanto tal, y de sus propiedades, principios y causas primeras.
1. adj. Que se comunica o extiende a otras cosas.
2. adj. Que es de mucha importancia o gravedad, por sus probables consecuencias.
3. adj. Fil. Se dice de los conceptos que se derivan del ser y se aplican a todos los entes.
4. adj. Fil. En el kantismo, se dice de lo que se refiere a la realidad pero excede de los límites de la experiencia.
La fabricación del mundo: Los tenientes primeros de Dios
La fabricación del mundo: Los tenientes primeros de Dios
Como he dicho, tres grupos distintos habían surgido: Los Seres de Luz quienes no se unieron con nosotros para oponerse; los seres sombríos quienes se deleitaban con el poder que le habían arrebatado a su Fuente; y el grupo intermedio quienes se encargaron de defender a Dios y derrotar a los sombríos.
Ahora me daba cuenta de que había desarrollado una mente dividida, diferente de los miembros de los otros dos grupos. El grupo sombrío tenía como único propósito experimentar y reemplazar a Dios, mientras que el grupo de Luz sólo conservaba la memoria única del Amor de Dios, puesto que se daban cuenta de que todo lo demás era simplemente fantasía. Como miembro del grupo intermedio, me encontraba en un paradójico dilema. Reconocía la verdad del estado mental del grupo de Luz, mientras permanecía presa del pánico debido a los designios del grupo sombrío. El gran conflicto que sentía me desgarraba en dos, y el terror se apoderaba de mi mente.
Reflexionando ahora, puedo entender que al nombrarme a mi mismo como teniente primero de Dios, en guerra con las fuerzas de las tinieblas, había caído en un abismo infernal fabricado por mí mismo. Al hacer de mí esta imagen de portavoz de Dios, y defenderlo a Él y a su Reino, me había precipitado más profundamente aún hacia la separación. En retrospectiva, me doy cuenta de que Dios no necesita defensa alguna, ni la necesita su Reino. La verdad es, y lo que aparece como lo que no es, es simplemente un delirio de la mente. En ese momento yo no me daba cuenta de cuán atrapado por las ilusiones estaba mi mente en verdad. Las intenciones del grupo sombrío me preocupaban pues reconocía que querían fabricar lo opuesto al Cielo, un mundo cuyo fundamento era la muerte del Dios vivo. Y sin darme cuenta me hice instrumental al ayudarlos a que lo hiciesen.
A medida que el grupo sombrío continuaba deleitándose en su “triunfo”, mi mente impulsada por el miedo se enfurecía con ellos en airada protesta y oposición. Mas ellos continuaban con su risa burlona y desafiante: “Todavía no entiendes el poder que tenemos. Haremos finito el infinito, limitado lo ilimitado y concreto y específico lo abstracto.”
Luego comenzaron a proyectar hacia el exterior desde sus mentes, el pensamiento de su gran experimento, y rápidamente le ordenamos a las fuerzas de aquellos que nos seguían que lanzaran un pensamiento de luz para contrarrestar ese pensamiento de obscuridad. Al hacerlo, contemplé la formación del cosmos, como una Gran Explosión. ¡Quede mudo de asombro! La “luz” que lanzamos en contra de la obscuridad, tal como dos titanes al chocar, se habían incorporado a la obscuridad en forma de luces, llamadas ahora estrellas y planetas.
La palabras del grupo de Luz retornaron a mí, como una verdad que penetraba el centro mismo de mi ser.
“No te opongas…Al oponerte a estos pensamientos los harás reales en tu mente…(y) no podrás evitar el convertirte en parte de lo que inevitablemente será la consecuencia”.
En ese instante único, la iluminación alboreó en mi mente y comprendí plenamente la verdad. La palabras no pueden comenzar a expresar la profundidad y lo patético de mi tristeza. Dolorosamente me di cuenta del trágico error que había cometido. ¡Cuán profundamente angustiado me sentía! Había agravado el error al alejarme del Amor: primero al considerar por una fracción de segundo la posibilidad de que hubiese algo opuesto al Cielo; y luego nombrándome como el guardián de la verdad, aunque mi propio fundamento era una mentira.
Vi cómo mi “santo” propósito-defender a Dios- constituía la negación misma de El a la que yo estaba tratando de honrar y de sustentar. Comprendí que ciertamente esta era la negación del conocimiento, y había caído en la trampa hipnótica de la ingnorancia. Ahora que mi mente contemplaba el comienzo del cosmos traté con premura de detener la oposición del grupo intermedio a las auto-fabricadas fuerzas de poder, determinadas a atacar a Dios y fabricar un mundo que fuese lo opuesto al Cielo. Alcé mis brazos y grité:
“!Escuchen!” Los extraordinarios Seres de Luz tenían razón. Al oponernos a los propósitos de los sombríos, hemos hecho real el error de su pensamiento al creer en el mismo. No podemos oponernos a ellos porque nuestra verdadera naturaleza es el Amor, y el Amor ni condena ni se opone. Además, puesto que ellos son parte de la Filiación, sólo estaríamos atacándonos a nosotros mismos al atacarlos a ellos. Debemos abandonar este campo de batalla inmediatamente. Por favor, síganme. Esta vez no los llevaré por mal camino. Les suplico, apártense de esta locura antes de que se hundan completamente en este loco delirio.
Pero ya era demasiado tarde. Muchos miembros del grupo intermedio ya se habían enredado en el mundo de poder de la oposición, y me dijeron como respuesta:
“Déjanos en paz. No vez que estamos luchando por la causa de Dios y Su rectiud? Somos los verdaderos hijos de la luz porque nos importa lo que está pasando, en contraste contigo y con tus compañeros. Utilizamos todos los poderes que Dios nos ha dado para derrotar las fuerzas del mal.”
Pero yo seguía suplicándoles:
“¿No ven lo que está ocurriendo? El grupo sombrío necesita que se opongan a sus pensamientos de oposición a Dios, y les estamos proveyendo eso. Si no nos oponemos a ellos, estos pensamientos no pueden tener efecto alguno y se desvanecerán en l a nada. Pero si nos oponemos, como hemos comenzado a hacer, la consecuencia será que la nada se convertirá en algo; la diminuta idea loca de habernos separado de nuestra Fuente y unos de los otros se grabará para siempre en nuestras mentes. Por favor , escúchenme pues yo caí pero he reconocido mi error. En el nombre de Dios viviente y del Cristo que son ustedes, los exhorto a que desistan de su oposición.”
Algunos se conmovieron con lo que les dije y se alejaron conmigo, y nos dirigimos hacia los Seres de Luz. Otros se quedaron, sin embargo, se deleitaban en su recién hallado poder. Sintiéndonos impotentes para evitar que se precipitaran locamente hacia un infierno de su propia fabricación, contemplamos la falsa fabricación del mundo físico, cuyo ritmo era como punto-contrapunto. Cada vez que las fuerzas sombrías proyectaban cada pensamiento, éste era contra-proyectado por el grupo intermedio que creía, en su ignorancia, que ya se había logrado la total negación de Dios. En ese conflicto y en esa oposición, se construyo el mundo de la materia en su totalidad, paso a paso; en primer lugar el cosmos mayor, seguido por los reinos mineral, vegetal y animal: todas las llamadas formas de vida en cada lugar del universo.
Al emitirse cada proyección desde las mentes de ambos grupos en combate, yo observaba que el de cada componente mental disminuía. Este tenía que ser el caso porque la fabricación del mundo era lo opuesto al Cielo, donde jamás disminuye. No fue hasta cerca del final del proceso que los dos grupos se percataron de que su poder iba quedando atrapado en las formas que estaban fabricando. Fue el grupo intermedio el que primero se dio cuenta de este fenómeno. Al percibir que el poder del grupo sombrío ya casi se había terminado, quisieron hacer una criatura en la cual ellos mismos se pudiesen proyectar, pues eso les daría dominio sobre todo lo que se había fabricado. Esta criatura, un llamado ser sensible revestido de un denso cuerpo material-el auto-proclamado homo sapiens en este planeta(y que escasamente se ajusta a su titulo)- fue el logro cumbre del grupo intermedio en su último intento por arrebatarle la iniciativa al grupo sombrío. En respuesta, el grupo sombrío también proyecto el poco poder que le quedaba sobre esas criaturas sensibles. Esta fue la única ocasión en que el proceso punto-contrapunto cambio su ritmo, puesto que fue el grupo intermedio el que tomo la iniciativa en este ostentoso diseño de la falsa creación.
Contemplamos cómo se llevó a cabo el gran experimento del grupo sombrío. Ellos habían aprendido que lo opuesto a la unidad del Cielo era el conflicto, y por consiguiente, la oposición era el ingrediente que le daría forma a su experimento y proveería el testigo material de su logro. Así pues, su estrategia era sacar ventaja de la ignorancia del grupo intermedio de lo que en realidad estaba sucediendo, al hacerle el juego a su miedo, ira y ansia de poder, y provocándolos a oponerse.
Fue la primera seducción, y el grupo intermedio cayó en la trampa de creer que al oponerse y triunfar sobre los sombríos, a quienes percibían fuera de ellos, podrían evadir la responsabilidad de enfrentarse a la obscuridad de su propio pensamiento de separación, el cual era únicamente ignorancia. Pude ver tan claramente que ellos utilizaban arrogantemente el poder de sus mentes para odiar, bajo el disfraz santurrón del amor y la verdad. Y yo sabía que estaban condenados. Así se fabricó un mundo de opuestos de la oposición y el choque del grupo intermedio con el grupo sombrío; un mundo material de densidad, conflicto y odio. Fue en verdad un choque de nada con nada-un pensamiento de separación proyectado-lo que produjo al mundo.
Inherente dentro de este distorsionado ámbito perceptual que es el universo material, el tiempo fue el mecanismo que parecía originar la destrucción final del Hijo de Dios y todo lo que este fabricó. Puesto que el propósito detrás de la fabricación del mundo y del cuerpo, era lo opuesto al Amor, lo que parecía haber nacido era un odio de sí mismo de una naturaleza tan flagrante que ni una sola parte de la contaminada Filiación podía contemplar la totalidad de ese odio de sí misma sin experimentar un intenso terror. Así pues, la conciencia de este intenso odio de sí mismo fue borrada de nuestro consciente, pero este odio de sí mismo o culpa aún inconscientemente dictaba la multiplicidad de dramas que cada componente- entidad experimentaría a través de sus aparentemente interminables ciclos de nacimiento, muerte, renacimiento.
La aprehensión de la dualidad de espacio-sujeto y objeto-fue inmediata después de la separación, pero la dimensión del tiempo fue una ilusión que nació para impartirle crédito a la idea de la destructibilidad. Parecía fijar para siempre la aparentemente interminable repetición de todas las figuras y formas del odio de sí mismos o la culpa de los componentes que habían sido atrapados en un estado mental ilusorio. Fabricamos el tiempo para arraigar aquí nuestro consciente, y que pareciese que la separación en verdad se había logrado. Por lo tanto, el grupo sombrío podía jactarse de que:
“!Dios no puede destruir lo que El creó, pero nosotros podemos destruir lo que hemos fabricado. Por consiguiente, somos superiores a Dios. Ya Dios no existe y nosotros reinamos supremos!”
En el estado de sabiduría que había alcanzado, pude entender los efectos inevitables de lo que habían tenido lugar a lo largo de la total extensión de la dimensión que llamamos tiempo. Con una voz que resonaba con el profético pesar de los siglos, afirmé tristemente:
“A ustedes, mis compañeros quienes han elegido caprichosamente negar su Fuente y utilizar de manera equivocada el poder que El compartió con ustedes, el vagar en pesadillas ilusorias será su destino, sin jamás tengan conocimiento y jamás sepan distinguir entre verdad y falsedad. Siempre parecerá que el odio radica en el exterior, cuando en verdad radica dentro de sus mentes. De esa manera morarán en un espectro de odio caótico, aturdidos en un abismo de perdición que no tiene fin, hasta tanto puedan cambiar de pensamientos”.
“Y a ustedes, mis compañeros que han elegido rechazar el consejo de los Seres de Luz y proseguir con su locura, ustedes experimentaran conflicto, angustia, pesar y pérdida que jamás terminarán. Sólo cuando puedan aceptar que estaban equivocados y vean que la obscuridad y la separación radican en su interior, desaparecerá su arrogancia. Cuando al fin puedan despertarse de su auto-proclamado papel de santurronería como los tenientes primeros de Dios, se liberarán de su vagar sin propósito en esta no-realidad que ustedes llaman mundo”.
(Tomado del libro de Kenneth Wapnick, Despierta del sueño)
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